Un deporte
proveniente de Asia Central que terminaría por remover pasiones en Occidente,
así es, lo que comenzó como un entrenamiento para las unidades de caballería en
la antigua Persia paso luego a ser un deporte de la nobleza y la clase alta,
incluso hoy, miles de años más tarde, aún es considerado un deporte de reyes.
Como se dijo
anteriormente, el polo era en realidad un entrenamiento para los guerreros y
militares de caballería, quienes brindaban máxima protección al rey o pertenecían
a las tropas de élite. En el polo encontraron una práctica que les permitía
desarrollar habilidades de maniobra, destreza y fuerza sobre el caballo;
características esenciales para consolidar un ejército eficiente para llevar
a cabo las necesidades expansionistas, lo cual para la época era vital, dada la
constante colonización e invasión de territorios.
El polo no ha cambiado mucho desde su creación, existe evidencia que la
reina y sus damas se enfrentaban contra diferentes reyes y sus cortesanos.
Años más tarde
el polo se convertiría en el deporte nacional de Persia, jugado por personas de
la nobleza y de la clase alta, de aquí se desprende por qué hoy en día se sigue
asociando con un deporte de reyes, (para saber más, leer: POLO Y LA REALEZA)
tanto hoy como en la antigüedad era practicado por hombres y mujeres, existe
evidencia de que la reina y sus damas se enfrentaban contra diferentes reyes y
sus cortesanos, aproximadamente en el siglo VI d.C.
La extensión de las
regiones en la cual se practicaba este deporte era grande, ya que era muy
popular por la forma como entrenaba a la caballería; desde Constantinopla hasta
Japón hay registros de su práctica en la Edad Media.
¿Cómo un deporte jugado en medio oriente terminó por llegar a Gran
Bretaña y luego a occidente?
Se dice que,
gracias a la presencia de cultivadores de té británico en la India, quienes
fueron los primeros en presenciar este deporte en aquella zona, se dio a conocer
tiempo más tarde en el Reino Unido; sin embargo, la manera formal bajo la cual
llegó a la isla no fue sino hasta mediados de 1850 donde la caballería británica
elaboró las primeras regla de juego y, años más tarde, este ya estaba
establecido definitivamente en Inglaterra. El primer club de polo se fundó poco
tiempo después, para el año de 1872 ya se encontraba abierto el Club Monmouthshire
y otros más en Hurlingham le precedieron rápidamente.
El polo llegó a
ser una disciplina olímpica entre los años de 1900 y 1936, última edición que
se jugó en Berlín y en la cual la medalla dorada se le otorgó a la selección de
Argentina, desde entonces se han creado órganos para internacionalizar este
deporte, buscando que vuelva a ser incluido en las justas olímpicas, en 1982
por ejemplo, se creó la Federación Internacional de Polo (FIP), la cual su propósito
es darle la visibilidad necesaria al polo, a la fecha, aun no es incluido como
deporte olímpico, por lo cual quedará también fuera de Tokio 2021.
Anteriormente mencionábamos
que el polo femenino no es algo actual, sino que antiguamente también se
practicaba, se llegaron a encontrar restos arqueológicos de antiguas
civilizaciones chinas, que comprueban como las mujeres lo jugaban no a caballo,
pero si montando en burro, dichos restos se encontraron en diferentes campos de
juego de la época.
POLO EN EL SIGLO XXI
Hoy en día el
polo se juega en cerca de 80 países alrededor del mundo y, a diferencia de
algunos deportes se juega durante todo el año; si, incluso bajo la nieve; a
esta modalidad se le conoce como Snow Polo. Normalmente es jugado en St.
Moritz, Francia y las principales naciones que practican esta modalidad es:
Estados Unidos, Inglaterra y Argentina, seguidas por Nueva Zelanda y Austria.
A la fecha este
deporte se hace más fuerte entre los jóvenes, quienes cada día se suman más y más
a la práctica y al estilo de vida del polo. Es por esto que nace Krono Polo,
una marca con el propósito de darle un nuevo aire al juego, así como las nuevas
juventudes lo exigen, respetando la tradición y herencia que se gestó desde
mediados de 1800 pero con la tecnología y las tendencias del siglo XXI.